A jugar y perder, pagar y callar.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
No siempre huye el que vuelve la espalda
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
La democracia también genera hombres deshonestos
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Haz el mal y guárdate.
La soga quiebra por lo más delgado.
Quien prestó, perdió.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Boda sin borracho tenla a milagro.
La cara bonita y la intención maldita.
El que a Cristo se mete termina crucificado.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Dame para elegir y me darás para sufrir.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
A la mujer brava, la soga larga.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Tiene más miedo que vergüenza.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Al hombre de rejo, vino recio.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
La letra, con sangre entra.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.