Casa de esquina, para mi vecina.
El capitán verdadero embarca el primero y desembarca el postrero.
En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
Moza gallega, nalgas y tetas.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
La procesión va por dentro.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Poco y entre zarzas.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Vivir es morir lentamente.
Quien ríe y canta su mal espanta
Contra gustos, no hay disgustos.
El follo del santo, no hiede tanto.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Más dura una taza vieja que una nueva.
Moza de Burgos, tetas y culo.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Manos blancas no ofenden.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Las armas las cargan el diablo.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Esta lloviendo sobremojado
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Bien juega quien mira.
El pobre es un extranjero en su país.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Es demasiado necio para ser loco.
Chupar de la teta.