El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Una espina en el ojo.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
El dinero corrompe al hombre.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Riñas de enamorados, amores doblados.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Amor viejo, pena pero no muere.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
El buen traje encubre el mal linaje.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
No se toman truchas a bragas enjutas.
Cosa hallada no es hurtada.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
A gran culpa, suave comprensión.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
La ingratitud embota la virtud.
A la de tres va la vencida.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
A causa perdida, mucha palabrería.
La mala paga , aunque sea en paja.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Trato es trato.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.