En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
A caballo grande, grandes espuelas.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Para su casa no hay burro flojo.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
El más avisado cae.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Dale suficiente cuerda y se ahorcará el mismo.
Así se mete, como piojo en costura.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Te paso la pala diego
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Lo que por agua viene por agua se va.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Fía mucho, más no a muchos.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Amigos pobres, amigos olvidados