Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Harto ayuna quien mal come.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
Una buena bota, el camino acorta.
Fruta desabrida, no es apetecida.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Es más tonto que mandado hacer de encargo.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Al higo por amigo
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Tápate la cara que se te ve el culo.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
No es lo mismo verla venir que bailar con ella.
De petaca ajena, la mano se llena.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
En hacer bien nunca se pierde.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
No busques de qué murió quien carne asada cenó.
Lancha La no pasa en balde.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
Están cortados por la misma tijera.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
La herida causada por una lanza puede curar, pero la causada por la lengua es incurable.
Amor no se echa a la olla sino manteca y cebolla.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
Lo comido por lo servido.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Ser lento en dar es como negar.
Navarro, ni de barro
Día que pasa, día que no, día perdido.
El borriquito delante, para que no se espante.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
Café cocido, café perdido.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.