Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Al loco y al aire, darles calle.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Quien bien quiere, bien obedece.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
En la boda, quien menos come es la novia.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
A la cama no te irás sin saber algo más.
Pan a hartura y vino a mesura.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Fuera de su convento no está el fraile en su elemento.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Caballo de andadura poco dura.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
No hay buen tesorero, con sueldo de portero.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Las mujeres quieren ser rogadas.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
En Agosto trilla el perezoso.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
El que no cojea, renquea.
Libro cerrado no saca letrado.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Esquivó la bicicleta, y lo aplastó la volqueta.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Quien siembra llorando, siega cantando.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
La vida es un misterio, desvelalo.
Es mejor que la ultima peseta la gane otro.