Andarse por las ramas.
Busca una agujita en un pajar, y verás como te va.
En el pedir no hay engaño.
Caballo andador tropezador.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Cerco de luna, agua segura.
Para todo perdido, algo agarrado.
Hacerse de la vista gorda.
Manda, manda, Pedro y anda.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Lo tragado es lo seguro.
El que quiere besar, busca la boca.
Oveja que anda, bocado halla.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Intimidades, solo en las mocedades.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
En Tosantos tal y cuanto, y en San Andrés no preguntes de qué bota es.
Paja triga hace medida.
Putas y frailes andan a pares.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Manos duchas comen truchas.
Bota vacía la sed no quita.
Volverse humo.
Este navega con banderita de pendejo.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
A ave de paso, cañazo.
Averiguelo, Vargas.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Tres al saco y el saco en tierra.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Saber uno los bueyes con que ara.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Pescar en río revuelto.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.