La ciencia es locura, si no gobierna la locura.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
A la mujer brava, la soga larga.
La barriga llena da poca pena.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Quien te quiere, te aporrea.
Ocio, ni para descansar.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Sacar las castañas del fuego.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Boca que no habla, Dios no la oye.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Mal es acabarse el bien.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Es como llevar leña para el monte.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Con pedantes, ni un instante.
Ese baila al son que le toquen.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Puso pies en polvorosa.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
De broma en broma, la verdad se asoma.
La mujer es gente en la letrina.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Más puede Dios solo que los diablos todos.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
A padre avaro, hijo pródigo.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.