Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Hoy en día, ya no respeta, ni el pájao a la escopeta.
El mono sabe el palo al que trepa.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Renegad de viejo que no adivina.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
El borriquito delante, para que no se espante.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
Juramento, juro y miento.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Si supiese la hueste lo que hace la hueste, mal para la hueste.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Cada pueblo tiene el gobierno que se merece.
Arma de Dios es Cristo.
Oración de perro no va al cielo.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Ese no es santo de mi devoción.
Con tontos, ni a coger hongos.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
Buena razón quita cuestión.
La ventura es paño que poco dura.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Fuiste doncella y viniste parida.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Patada de yegua no mata caballo.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Cavas tu tumba con los dientes.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Eso es meterse en camisa de once varas.
El que porfía mata venado.
La mentira es animal de quinta vida.
Se queja más que la llorona.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Muerto, ¿quieres misa?.
Orden y contraorden, desorden.
La avaricia rompe el saco.
A chico caudal, mala ganancia.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Allega, allegador, para buen derramador.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.