Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Tiene más cuentas que un rosario.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
La alegría intensa es cosa seria
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Cabeza loca, la pierde su boca.
La ocasión es la madre de la tentación.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Hacer algo de cayetano.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Le salió el tiro por la culata.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Que sabe el chancho de pasteles.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Viejos los cerros y reverdecen
Para San Antón, gallinita pon.
Meter aguja y sacar reja.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
El que da porque le den, engañado debe ser.
El arma es enemiga de su dueño.
Tierra por medio, para poner remedio.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
En pelea de garañones, pierden siempre los patrones.
Sé cordero y te comerá el lobo.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
A la mujer y al mulo, en el culo.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
A golpe dado no hay quite.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
Cree el ladrón que todos son de su condición.