Caldera observada no hierve jamás.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
A este son, comen los del ron, ron.
El yerro encelado, medio perdonado.
Este navega con banderita de pendejo.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
El ternero recental no teme al tigre.
Volverse humo.
El ladrón no roba jamás una campana.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
La magnificencia prestada, es miseria.
No se va al cielo a caballo.
Amor de dos, amor de Dios.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Jurar como carretero.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
La traición place, más no el traidor que la hace.
No se hablar, y me mandas predicar.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Salud y pesetas salud completa.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
Hurta y reparte, que es buen arte.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
No hay generación donde no haya o puta o ladrón.
A razón de catorce, siete es la media, venticinco mujeres cincuenta tetas, y si son de gorrina...cientocincuenta.
Beber sin comer, maña de ranas es.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Todo lo muy, es malo.
Matar dos pájaros de un tiro.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
A barba muerta, poca vergüenza.