El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Hablen cartas y callen barbas.
A Dios, llamaron tú.
Por San Andrés, corderillos tres.
No me tientes Satanás.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Haz turismo invadiendo un país.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
Toma y daca.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Los toros se ven mejor desde la barrera.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Quien bien ata, bien desata.
Del monte sale, con que se arde.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
De bajada todos los santos ayudan
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Obras caritativas, esas son mis misas.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Ir de trapillo.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
Iglesia, o mar, o casa real.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
Nadie se meta donde no le llaman.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.