Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
A burro viejo, poco forraje.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
Pecado callado, medio perdonado.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Hacer del san benito gala.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Creer a pie juntillas.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
A confite de monja pan de azúcar.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
A buena confesión, mala penitencia.
Tripa vacía, suena pronto.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
Trato es trato.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Aterriza que no hay tocón.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
A secreto agravio, secreta venganza.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.