Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Por el becerro se amansa la vaca
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Burro cargado, busca camino.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Burro amarrado, leña segura.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Bueno que seas tambor, con tal que seas el que toque mejor.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Badajo alto, campana rota.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Idos y muertos es lo mesmo.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Al roto, patadas y porotos.
Cada cual a lo suyo.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
No saber de la misa la media.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Del mal vino, buena borrachera.
No está la Magdalena para tafetanes.