Como te presentes, así te mirara la gente.
Codicia mala, el saco rompe.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
A un bagazo, poco caso.
A los tontos no les dura el dinero.
Del lobo un pelo.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Buena crianza no pierde punto.
Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Cuando llegues a la última página, cierra el libro.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
La ciencia quiere prudencia y experiencia.
Dar un cuarto al pregonero.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Di mentira, y sacarás verdad.
Yegua cansada, prado halla.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
El que corre mucho, atrás se halla.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Tienes menos futuro que el Papa en una mezquita.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Los extremos nunca son buenos.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Para colmo de males, tratar con animales.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!