Mujer refranes, o coja o puñetera.
Nada puede dar quien nada tiene.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Todo lo que no se da, se pierde.
La hacienda, el dueño la atienda.
Tanto nadar para morir en la orilla.
A la vejez, dinero y mujer.
Dios consiente, pero no siempre.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Manda, manda, Pedro y anda.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Escoba nueva, barre bien.
Quien no tiene quiere más.
Las cosas se toman según de quien vengan.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
Barco con tormenta, en cualquier puerto entra.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Hoy no se fía, mañana sí.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Conquista el amor solo aquel que huye
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Nunca olvides tu casa.
Si eres tímido no conseguirás nada bueno ni malo, es decir, nada.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Adelante con los faroles.
Le salió el tiro por la culata.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Soñar no cuesta nada.
Hazte la fama y échate a la cama.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.