Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
No dejes camino por vereda.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Después de un gustazo, un trancazo.
Huye del peligro y no caerás en él.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Nada necesita quien tiene bastante.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
La diligencia es la madre de la buena forma.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Joya es la fama para bien guardarla.
Cazador y cazado confían en Dios.
El que apura su vida, apura su muerte.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Írsele a uno el santo al cielo.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Ley puesta, trampa hecha.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Hacer la del humo.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Más vale llegar a tiempo que rondar cien años.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
La virtud ennoblece.