¡Qué alegre son el del bolsón!.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Sigue los impulsos de tu corazón
En la necesidad se conoce la amistad.
Dios castiga sin dar voces.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Cada oveja con su pareja.
Quien acomete vence.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Zapato de tres, del primero que llega, es.
Con el metro que midas, te medirán.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Salir del fuego para caer a las brasas.
La vecindad es fuente de amistad.
Agrandado como alpargata de pichi.
Amistad de yerno, sol en invierno.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Ya saliste con el chancho al hombro.
No pasa seguro quien corre por el muro.
Hablando nos entendemos.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Pa' todo hay fetiche.
Bueno es caer para más valer.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Toma una cucharada de tu misma medicina.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Llegaste como caído del cielo.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.