Nadie se muere dos veces.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Si sabes que no llegarás a la meta, no te metas.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Volverse humo.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Sigue a tu amigo y ve a Gangnam.
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Si un problema tiene solución,no hace falta preocuparse.
Siempre es pobre el codicioso.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
En el medio está la virtud.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
En hacer bien nunca se pierde.
La felicidad da la vista a un ciego
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Mejor prevenir que lamentar.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Buena es la regla, si la regla es buena.
Cada casa es un caso.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
A mala cama, buen sueño.
Retírate, agua, y veré quien labra.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Escucha tu corazón... que sabe.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
El hombre propone y Dios dispone.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
La ocasión es la madre de la tentación.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.