Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Hombre prevenido vale por dos.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Para ser bella hay que ver estrellas
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Progresa en su negocio quien ha pensado en él de antemano.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Jugar la última carta.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Haz bien y no mires a quien.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
El que mal anda, mal acaba.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Asno de dos, válgale Dios.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estas aprovechando todas tus oportunidades.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Depende de cómo caigan las cartas
A gran prisa, gran vagar.
Mejor precavido, que arrepentido.
Es mejor deber dinero y no favores.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
El que anda en silencio, cazar espera.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
A todo coche, le llega su sábado.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
Cada cual mire por su cuchar.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
En la variedad está el gusto.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)