La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
En casa del que jura, no faltará desventura.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Mal de locura, solo la muerte cura.
El que da, recibe.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Entra, bebe, paga y vete.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Buen corazón vence mala andanza.
Todo laberinto tiene una salida.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
La prudencia nunca yerra.
A buen amigo buen abrigo.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Buen oficio es no tener ninguno.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Buena barba, de todos es honrada.
A buen salvo está el que repica.
Ganar, poco vale sin guardar.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Buena es la costumbre en el bien.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
El sol brilla para todos.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.