A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Al hijo de tu vecino límpiale el moco y métele en casa.
Pan con queso sabe a beso.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
El hambre aguza el ingenio.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
Llagas viejas, tarde sanan.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
El sueño quita el hambre.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
No hay ley sin agujero para quien sabe encontrarlo.
Más vale morir de risa que de ictericia.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Coloca a tu burro junto a otros burros y aprenderá a rebuznar.
Bastante colabora quien no entorpece.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
No hay caminos para la paz, la paz es el camino.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
Mal mascado y bien remojado.
Cuanto más gordo sea tu enemigo, mejor para vencerle. Es más fácil clavar un cuchillo en el buey que una uña en la pulga.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Peor es mascar lauchas
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
Comprar a alforjas y vender a onzas.
Bailar con la más fea.
Por muy fina la pistola, no apunta bien ella sola.
Costumbre hace la ley.
Muchas hormigas matan un camello.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
¡Qué tan malo será trabajar, cuando le pagan a uno por hacerlo!.
Mal suena el Don sin el din.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Las noticias malas tienen alas.