Por un grano no se desgrana la mazorca.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
Nadie da palos de balde.
El oficio de aguador se aprende al primer viaje.
Con promesas no se cubre la mesa.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Las armas las cargan el diablo.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Más claro, agua.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
La muerte a nadie perdona.
Hijo no habemos y nombre le ponemos.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
A perro que no conozcas, no le toques las orejas.
No arranques la manzana cuando esté verde. Cuando madure caerá sola..
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Febrero, cebadero.
A la cama no te irás sin saber algo más.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
El buen enero, frío y seco.
Codicia mala a Dios no engaña.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Si no vas a planchar, no arrugues.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
De día beata, de noche gata.
En enero no te separes del brasero.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Dios habla una lengua extranjera.