A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Tras de corneados ? Apaleados.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Sin sal, todo sabe mal.
Al hombre mayor, dale honor.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
Saber más que Merlín.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
Cuando viene la chata, qué haces sin estirar la pata.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Al desganado, darle ajos.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Echarle mucha crema a sus tacos
Quien tiene renta, tenga cuenta.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Quien tiene buen asiento, no haga movimiento.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
La gota que derramó el vaso de agua.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Palabra de boca, piedra de honda.
Campana cascada, nunca sana.
Madre no hay más que una.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Demasiado pedo para la mula.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
De la vista nace el amor.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
Más groso que el Guelpa.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Donde hubo un gran mal, queda señal.