El que se fue a León perdio su sillón.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Más fea que un carro por debajo.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
El buey solo bien se lame.
Faena acabada, faena pagada.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Madurar viche.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
No hay tiro, voló el pato.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Más cura la dieta, que la receta.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Dando dando, palomita volando.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
Cuando se es rico, siempre se baila bien.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
Si no sabes dónde vas, al menos debes saber de dónde vienes.
No es mal sastre el que conoce el paño.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
A chico pié, gran zapato.
Donde se pace, que no donde se nace.
El que primero se levanta primero se calza.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Untar la carreta para que no chirrié.
A diente cogen la liebre.
Nada es barato sin una razón.
El oro luce, y la virtud reluce.
Una canción tan selecta que solo muy poca gente puede participar en el coro.
Por un oído le entra y por otro le sale.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
El paraíso está en el regazo de una madre.