El primer paso es el que cuesta.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
Con la muerte todo se acaba.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Aceptar un don, requiere discreción.
Hay ropa tendida.
Si tu mujer trabaja, no tienes con que espantarla.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Ante la duda, abstente.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Nadie debe vivir pobre por morir rico.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
El que come solo, muere solo.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Solo los pies del viajero saben el camino.
Creer a pie juntillas.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Donde dije digo, digo Diego.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
La duda es la llave del conocimiento.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
No hay como la casa de uno
El cebo oculta el anzuelo.
Un real de deuda, otro acarrea.
Más perdido que perro en misa.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
El que fía, salió a cobrar.
Nunca falta un borracho en una vela.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Feria de loco es el mundo todo.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
La medicina solo puede curar las enfermedades curables.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.