Formó una tormenta en un vaso de agua.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Hijito de tigre, rayado tenia que ser.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Para ser el presidente, nombramiento es suficiente.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
La alegría todo mal espanta
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Cuatro ojos ven más que dos.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
La vejez mal deseado es.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Como chancho en misa.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Quieres taparle el ojo al macho.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Leer entre renglones.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
El que no la hace a la entrada la hace en la salida.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Amor forastero, amor pasajero.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Para vos me peo y para otro me afeito.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
En todas partes se cuecen habas.
La mucha tristeza es muerte lenta.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
De dar no se hizo el tío Funés rico.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Todo va a parar al dedo malo.
Cada villa, su maravilla.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
A gran arroyo, pasar postrero.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.