La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
El amor vence todo.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Mucho dinero y poca educación, es la peor combinación.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Todo mi gozo en un pozo.
Lo que has de dar al rato, dáselo al gato.
Cuando me despierte me llamas.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Las piedras rodando se encuentran.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
El que a feo ama, bonito lo ve.
Bien reza, pero mal ofrece.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
Los extremos se tocan.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Cinco: por el culo te la hinco.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
Cada cual es hijo de sus obras.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
La luz de alante es la que alumbra.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
A cualquier cosa llaman rosa.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Nuestro gozo en un pozo.
Caminar sobre seguro.
Cerco de luna, agua segura.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Juego de bolos no lo entienden todos.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Que la haga el que la deshizo.
El que va para viejo va para pendejo.