Decir y hacer dos cosas suelen ser.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Campana de latón, tiene mal son.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Obra acabada venta aguarda.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
De sabios es cambiar de parecer.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
De tal árbol tal astilla.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
El placer es víspera del pesar.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Estoy que no me calienta ni el sol.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Mal se caza con perros desganados.
De petaca ajena, la mano se llena.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Orden y contraorden, desorden.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
El arma es enemiga de su dueño.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
A confesión de parte relevo de prueba.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Las cosas se parecen a sus dueños.