En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
El que ama el peligro, en él perece.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Moza franca, bien juega el anca.
La letra mata, su sentido sana.
Sopas y morder, no puede ser.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
De todas maneras, aguaderas.
Haz bien y no mires a quien.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Bueno es el gato, si no te araña.
Mal haya carbón de haya.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
La muerte no anda en zancos.
Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
En arca abierta, el justo peca.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Gato meador, llena la casa de hedor.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
Paga adelantada, paga viciada.
Malo es callar cuando conviene hablar.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
La fantasía es la primavera del alma
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Sigue el sendero de la serpiente, y llegarás a la muerte.
El que mucho duerme poco aprende.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Ni para Dios, ni para el diablo.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.