Tiempo malgastado nunca recobrado.
Agua estancada, agua envenenada.
A la ocasión la pintan calva.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Más vale ruin asno que estar sin él.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Jugar y perder bien puede suceder.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Alba roja , vela moja.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
A gran pecado, gran misericordia.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
De persona palabrera, nunca te creas.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
El que tiene es el que pierde.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
A padre avaro, hijo pródigo.
Más vale que sobre que no que falte.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Dios da frío según la ropa.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Nunca viene una desgracia sola.
A mala venta, mala cuenta.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Foso y vallado, buen cercado.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Boca seca hace bolsa llena.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
El mal cobrador hace mal pagador.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
Quien te ha visto y quien te ve.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.