Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Más vale ruin asno que estar sin él.
A la ocasión la pintan calva.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
A gran pecado, gran misericordia.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Jugar y perder bien puede suceder.
De persona palabrera, nunca te creas.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
El que tiene es el que pierde.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Alba roja , vela moja.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
A padre avaro, hijo pródigo.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Más vale que sobre que no que falte.
Nunca viene una desgracia sola.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Dios da frío según la ropa.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Foso y vallado, buen cercado.
A mala venta, mala cuenta.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
El mal cobrador hace mal pagador.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Boca seca hace bolsa llena.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Quien te ha visto y quien te ve.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.