En quien nada sabe, pocas dudas caben.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Una espina en el ojo.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Ama y guarda.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
El que mal anda, mal acaba.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
A buenos ocios, malos negocios.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Mal se juzga al caballo desde la silla
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Más ordinario que un sicario en un burro.
En la duda, ten la lengua muda.
Viste a la escoba y parecerá señora.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
No vengo a descubrir el hilo negro.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
La sugestión obra.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Entender lo bello significa poseerlo
De tal árbol tal madera.
Quiéreme poco pero continúa
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
Can que mucho lame, saca sangre.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
Gallo viejo con el ala mata.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.