También al verdugo ahorcan.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Vase la fiesta y resta la bestia.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Los que temen una caída están medio vencidos.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
El que nace capacho, muere serón.
Al desdén con el desdén.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
La fantasía es la loca de la casa
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Dame gordura, darte he hermosura.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
El temor modifica tu conducta.
La muerte, al pobre no se atreve.
La noche para pensar, el día para obrar.
Dios castiga sin dar voces.
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
El que con cojos anda se llama bastón.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Café cocido, café perdido.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
De lo que no veas, la mitad sólo creas.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
A amo ruin, mozo malsín.
El que ha sido tu enemigo, nunca será tu amigo.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Muerte deseada, vida prolongada.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
El comedido sale jodido.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.