De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Si las paredes hablaran.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Del necio, a veces, buen consejo.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
De lo vedado, un solo bocado.
Idos y muertos es lo mesmo.
El que no mira adelante, atrás se queda.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Callar como puta tuerta.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Madrastra, madre áspera.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
El que las hace, las imagina.
El rostro es el espejo del alma.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
Una palabra deja caer una casa.
El que calla, no dice nada.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Esto está color de hormiga.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Hacer un hueco para tapar otro.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
No hay cosa que no tenga su contra.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Pobreza, víspera de vileza.
La fantasía es el reposo del alma
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.