Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Bocado engullido, su sabor perdido.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Una pena quita a otra pena.
Reino dividido, reino perdido.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
Se hace pesado el muerto cuando siente que lo cargan.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
Al mal dar, tabaquear.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Secreto de tres, secreto no es.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Sol de invierno caliento poco.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Madre dispuesta, hija vaga.
Arena y cal encubren mucho mal.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Más vale odiado que olvidado.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Llegar al humo de las velas.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
La gente miedosa, es más peligrosa.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.