Pasar amargura por ganar hermosura.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Casa chica infierno grande.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Amigo reconciliado, doble enemigo
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Una buena capa todo lo tapa.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Mal reposa la vida dudosa.
Puta en ventana, mala mañana.
Cada uno con su humo.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
Hacienda de pluma, poco dura.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
El santo ausente, vela no tiene.
La peor vejez es la del espíritu.
Ladra de noche para economizar perro.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
A veces caza quien no amenaza.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Del mal que uno huye, de ese muere.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Amigo lejos, amigo muerto.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Hierba segada, buen sol espera.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
Casa sin sol, no hay casa peor.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
La muerte es imprevisible.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.