Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Per natura non da, Salamantica non presta. Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Tretas y tetas pueden más que letras.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Haz lo que haces.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Tiempo pasado, con pena recordado.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Ama a tu amigo como a ti mismo
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Más vale tener medio pan que no tener ninguno.
Lobos de la misma camada.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Todo es según el cristal con que se mira.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Despedida de borrachos.
Buena vida, padre y madre olvida.
Si las paredes hablaran.
El amor es tan fuerte como la muerte.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
No hay caminos para la paz, la paz es el camino.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Casa sin mujer no es lo que debe ser.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Hasta el final nadie es dichoso.
Fía poco y en muy pocos.
A escote, no hay pegote.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.