Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Soltero maduro, maricón seguro.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
A burlas, burlas agudas.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Eso no te lo despinta nadie.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
Lo peor de la humanidad son lo hombres y las mujeres que no lo son de verdad.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Burlas suaves traen burlas graves.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Con las buenas palabras nadie come.
El sol no sabe de buenos, el sol no sabe de malos. El sol ilumina y calienta a todos por igual. Quien se encuentra a sí mismo es como el sol.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
El mal que no es durable, es tolerable.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Es mejor callar que con tontos hablar.
En puerta y en puente nadie se siente.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Haz favores y harás traidores.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Cada uno canta como quiere.
Viendo al payaso, soltando la risa.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
La práctica hace al maestro.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.