La adoración es una admiración trascendental
Sin precio no se han las mujeres.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Buena vida si refrenas tu ira.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Quien hace por común, hace por ningún.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Jugar la vida al tablero.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Al ingrato con la punta del zapato.
Viento del solano, agua en la mano.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Roer siempre el mismo hueso
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
A barbas honradas, honras colmadas.
Bien ama quien nunca olvida.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
Una sola mano no aplaude.