Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
Al hombre de trato llano, gusta darle la mano.
Se halla en gran peligro el que, estando enfermo, cree en verdad estar sano.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Antes me muero que prestar dinero.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Entender lo bello significa poseerlo
Pan con sudor, sabe mejor.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Las deudas de juego son deudas de honor.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
El oficio quita el vicio.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Con chatos, poco o ningún trato.
Las acciones revelan las pasiones
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Cara de enferma y culo de sana.
Tragando aunque sea saliva.
Más obrar que hablar.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.