La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
Hay que predicar con el ejemplo.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
El interés es más fuerte que el amor.
A confite de monja pan de azúcar.
Amante atrevido, de la amada más querido.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Hay que convivir; pero no conbeber.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Amor breve, suspiros largos
Desee bien, sea bueno.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
A cada día su pesar y su esperanza.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Unos tanto y otros tan poco.
Hablar más que lora mojada.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
La alegría es gemela
No jales que descobijas.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
A Dios, lo mejor.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
El dinero hace al hombre entero.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Quien no sabe, no vale nada.
La suavidad domina más que la ira.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.