Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Ser amable es ser invencible.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
La paciencia es la llave del paraíso.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Hay que cortar por lo sano.
Nada mejor en la vida, que una familia unida.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
No todas las preguntas merecen una respuesta.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Mujer casada, casa quiere.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
La razón es de quien la tiene.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
Refranes de viejas son sentencias.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
El hable es plata, el silencio es oro.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Mear sin peer, rara vez.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Breve habla el que es prudente.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
A un traidor, dos alevosos.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir