Secreto a voces.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Nada contra la corriente.
Más puede diligencia que ciencia.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Cada gusto cuesta un susto.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
La ignorancia es madre de la admiración.
Alma sin amor, flor sin olor.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Esta es la gota que derramo el vaso.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
A cautela, cautela y media.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
No hay viejo sin dolor.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
Mujer pecosa, mujer candela.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.