Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
No hay duelo sin consuelo.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Del favor nace el ingrato.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Algo es algo, menos es nada.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
Casa de muchos, casa de sucios.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Cacarear y no poner, bueno no es.
No hay mejor maestra que la experiencia.
Una sola vez no es costumbre.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Mudarse por mejorarse.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
Rectificar es de sabios.
Contra gustos no hay nada escrito.
Nuestro gozo en un pozo.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Según con quien te encontré, así te trate.
Parece barril sin fondo.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
No hay mejor testigo que el papel escrito.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
El que persevera triunfa.
Boca con duelo, no dice bueno.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer