Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
La misa, dígala el cura.
Donde aprietan, no chorrea.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Casa hecha y mujer por hacer.
Todo en la vida tiene su medida.
Antes es la obligación que la devoción.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Variedad es causa de amenidad.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Pereza, llave de pobreza.
Confía en lo que ves
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
En materia de dinero, no hay compañero.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Ese no es santo de mi devoción.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Es puro jarabe de pico.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Fragilidad tu nombre es mujer.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.