Con el ingrato, no tengas trato.
Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Llave puesta, puerta abierta.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Buena fama, hurto encubre.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
La ignorancia es muy atrevida.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Amar y saber, todo no puede ser.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Hay gustos que merecen palos.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
La esperanza mantiene.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
No hagas trampa en que caigas.
Santo Tomé, ver y creer.
No hay corazón tan triste como una bolsa sin dinero.
Un alma sola, ni canta ni llora.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
El sol brilla para todos.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
La conciencia es un estorbo en el comercio.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Hacer favores, empollar traidores.
Todo mi gozo en un pozo.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Sol puesto, obrero suelto.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
La esencia fina viene en frasquito chico.
De solo aire no vive nadie.
Nunca des consejo sin que lo pidan.