Hacerse la boca agua.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
La barriga llena da poca pena.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
La experiencia es a veces dolencia.
Hacerte amigo del juez
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
La práctica vale más que la gramática.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Amor y muerte, nada más fuerte.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Conócete a ti mismo.
La avaricia rompe el saco.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Al hombre mayor, dale honor.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Más vale creerlo que irlo a ver.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
El buen cirujano, corta por lo sano.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Amor, viento y ventura, poco dura.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Reniego de plática que acaban en daca.
Buena razón quita cuestión.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.