Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Puso pies en polvorosa.
Estas como mango, amarilla y bien chupada.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
La cuerda por lo más delgado se quiebra.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Eso es harina de otro costal.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
El que habla es el que peca.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
Araña muerta, visita cierta.
No hay ladrón sin encubridor.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
A falta de hombres buenos, a mi padre hicieron alcalde.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Innovar, casi siempre es empeorar.
Los libros nos dan la ciencia y la vida la experiencia.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Lo que a la vista está, no necesita anteojos.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Reino dividido, reino perdido.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Es mucha la totuma para tan poca agua
El que anda en silencio, cazar espera.
El inferior paga las culpas del superior.
Un juego de cartas se juega con dinero
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
La lujuria nunca duerme.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Para su casa no hay burro flojo.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
No solo de pan vive el hombre.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Día vivido, día perdido.
No hay que arrear ganado flaco.
Comer y sorber, no puede ser.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?