Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
De poniente, ni viento ni gente.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Fácil es recetar, difícil es curar.
Barbero que no sea parlero, no lo hay en el mundo entero.
Hasta la salud necesita descanso.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Costumbre mala, desterrarla.
Siéntate en duro, te romperás las bragas y te dolerá el culo.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.
El que camina, no estorba.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Tú no llevas vela en este entierro.
Libro prestado, libro perdido.
Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa.
Bollo de monja, costal de trigo.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
El mundo no va a encontrar huelga por solo decir ?paz?.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Su ladrido es peor que un mordisco
No es un hombre más que otros si no hace más que otros.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Más mato la gula que la espada.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Una buena dote es un lecho de espinos
Los negocios no tienen ocio.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Nunca anochece donde se ama.