Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
El ladrón juzga por su condición.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Una buena dote es un lecho de espinos
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Todos los caminos conducen a roma.
Agua y sol, tiempo de caracol.
La lengua es el azote del culo.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
Pastelero a tus pasteles.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Lo que es duro de ganar, es difícil de gastar.
A hija casada, los yernos a la puerta.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
La suerte es loca y a todos nos toca.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Por San Martín, trompos al camino.
Lo que dejes para después, para después se queda.
El agua clara y corriente, no contamina a la gente.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Can que mucho lame, saca sangre.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
El amor es un estímulo que entra rápidamente por los sentidos y se desvanece lenta y dolorosamente por el corazón.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Bodas largas, barajas nuevas.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
No me hables de flores, que soy jardinero.
Canción de la transición.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
A caballo de presente no se le mira el diente.
Más ordinario que un cementerio con columpios.